lunes, 10 de enero de 2011

"Nora ez dakizun hori" de Irati Jimenez, para amantes de los cuentos imposibles

Decíamos ayer...
Hacía mucho tiempo que no leía una novela en euskera. Quizás por costumbre o por comodidad, porque habituarse al ritmo diferente, al vocabulario, cuesta un poquito.
Sin embargo, en cuanto leí hace unos meses el argumento de esta novela, sentí ganas de leerla.
Y es que me encantan las novelas en las que los personajes, o más bien sus vidas, se enredan con las vidas de los demás personajes, logrando que cada mínimo detalle esté relacionado con otro pequeñísimo detalle de cualquier otro rinconcito de la novela.
Y porque me encantan los cuentos imposibles...
Los cuentos imposibles son el leit-motiv de una novela hermosa, con unos personajes apasionantes con unas vidas trepidantes, llenas de dolor, fantasía... vivas, en definitiva. A pesar de que la muerte es una parte importante en el argumento.

Dos narradores se alternan a lo largo de la historia. Por un lado, Martin, que vuelve a casa tras quince años de ausencia, dispuesto a despedirse de una vida y de un padre que, sin serlo realmente, lo ha sido más que nadie. Y por otro lado tenemos a Nora, locutora de un programa de radio nocturno, que vive con su abuela, si a lo que le ocurre se le puede llamar vivir.
Un día Martin se anima a llamarla a la radio y entonces...

Licántropos, vampiros, cuentos imposibles, magos, cazadores de lobos, Bilbao, Bagdad, Las Mil y Una Noches, amores imposibles e inmortales, ángeles que compran almas, madres muertas, padres desaparecidos...
Parece mucho, pero está todo ensamblado de una manera tan delicada que nada parece excesivo ni fuera de lugar.                  
Y es que, en los cuentos imposibles, todo es posible...

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